Actualidad

De la Semana Santa cordobesa

12/12/2010

Rafael Zafra: “El cofrade se hace por oficio, debe tener un maestro”

"Llegamos a “La Gloria” y Rafael Zafra nos recibe con calidez. Han pasado 35 años desde que fuera elegido presidente de la Agrupación de Cofradías y, bajo su mandato, se produjeran parte de los cambios que han llevado a la comprensión actual de nuestras corporaciones. Además, la trayectoria cofrade de Rafael es intensa. Como hermano mayor de la Expiración encargó la hechura de la Virgen del Rosario, imagen que, años más tarde, sería coronada canónicamente.

Sus recuerdos, así como sus reflexiones sobre el momento actual de las hermandades cordobesas y su faceta más personal se esbozan en las siguientes líneas.

-Si tuvieras que definirte, qué destacarías.
Una persona que intenta ser coherente en su vida con su pensamiento y con su fe.

-¿Cómo empiezas en las cofradías?
Por tradición familiar. Mi padre era de la Hermandad de la Misericordia; toda la familia de mi madre también lo era. Mi tío Paco, que fue mi maestro y me enseñó lo mucho o lo poco que sé de cofradías, era de la Expiración –el hermano número 75-. A él le gustaba mucho la Semana Santa, siempre me estaba hablando de ello y, cuando siete para ocho años, me llevó a ver una “Madrugá” en Sevilla y me quedé absolutamente asombrado. Así que mis vivencias cofrades se remontan hasta desde que tengo uso de razón.

Mi primera cofradía fue la Borriquita de la Trinidad que la llevaba Rafael Sánchez Núñez –un hombre que estuvo muy ligado a hermandades como la Esperanza, incluso, la Expiración-. Allí salía con mi hermano desde niño, así que soy cofrade desde siempre.

-Y en la Expiración.
Mi tío me apuntó inmediatamente y tuve más posibilidades de desarrollar lo que sentía, más que en la Misericordia que, aunque participaba en la procesión, me fui despegando.

-De aquellos primeros años a día de hoy, cómo crees que ha cambiado la Semana Santa.
Ha cambiado muchísimo y así hay que reconocerlo. Sin embargo, incluso en el momento actual, me crea muchas dudas en cuanto creo que falta en Córdoba la cultura cofrade desde la cuna.

El cofrade para mí es una persona cristiana, por supuesto, con lo cual debe tener unos valores éticos; pero puedes ser muy buen cristiano y, en cambio, mal cofrade. Evidentemente, tienes que tener valores evangélicos, pero el cofrade debe poseer además un culto, me atrevería a decir, exagerado a lo estético. Y es muy difícil transmitir eso. El cofrade se hace por oficio, debe tener un maestro, y eso en Córdoba no lo ha habido por desgracia. Queda aún mucho camino por andar, aunque hay cosas importantes que se están haciendo bien en lo estético.

-En la Hermandad de la Expiración has participado de forma muy activa (has sido hermano mayor, has pertenecido a diversas juntas de gobierno…) ¿Cómo sintetizarías ese apartado vital de Rafael Zafra?
En la Expiración he podido desarrollar todo lo que llevaba dentro. Cuando llego a Sevilla tan niño y veo la “madrugá” me produce un impacto terrible. Y, desde entonces, siempre he tenido esa idea obsesiva de preguntarme cómo algo así no podía existir aquí. Coincide que, cuando la cofradía de la Expiración está un año sin salir y Pepe Flores –que venía de la Buena Muerte- se hace cargo de la hermandad, me encuentro con él y veo que tiene conceptos que se aproximan al mío. Uno en el que tenía mucho interés era que la cofradía duraba todo el año y nos propusimos abrir todo el año la hermandad y, así, empieza a salir adelante.
En aquella época, comienza a producirse el movimiento juvenil; vinieron unos sacerdotes jóvenes claretianos a San Pablo que nos apoyaron; empezamos a desarrollar numerosas actividades y el aspecto ético, ya que las cofradías sirven para formar a la gente. Luego me nombran hermano mayor y empiezo a llevar a cabo el concepto estético de la hermandad. Pero, también, entiendo que la única fuente de ingresos no puede limitarse a la lotería de Navidad y se nos ocurre poner en marcha la caseta de feria, etc.

-Y después llega la Virgen del Rosario…
La Virgen del Rosario para mi ha sido de mucha importancia. Se la encargué a Luis Álvarez Duarte, pero dejando claro lo que queríamos (en la línea de a Esperanza de la Trinidad y la de los Estudiantes, belleza y dolor). Es una de las mayores alegrías que tengo como cofrade, haber podido aportar esa Imagen a la Semana Santa de Córdoba.

-Años más tarde, vino la Coronación…
Tuvimos la suerte de que, cuando fuimos a hablar con monseñor Infantes Florido con el que teníamos una buena relación, le dijimos que queríamos celebrar el 75 Aniversario de la reorganización de la hermandad y nos dijo “¿por qué no coronáis a la Virgen?” Y pensé que era un milagro.

Fue otra alegría enorme. Imagínate, una Virgen que se me ocurrió a mí, que la veo coronada canónicamente y que es la primera a la que se le hace una corona de oro en Córdoba, la satisfacción tan grande que me produce.

-Con el autor de la Virgen del Rosario, Luis Álvarez Duarte, has mantenido una relación muy especial.
Nos une una gran amistad. No sólo de la época en que hizo la Virgen, sino que también participó activamente en la Coronación. Hizo el cartel con mucho gusto. Y el diseño de la corona es suyo. Y la relación con él es muy buena.

-Sigues en activo en la hermandad. A nivel de implicación, qué diferencias encuentras con tus primeros años y los de la Coronación.
Quizá, hay menos gente en la cofradía en comparación con los años ´70 y ´80 en que hubo bastante. Pero creo que una de las cosas más importantes que hemos conseguido en la hermandad, y está bastante claro, es que la institución está por encima de las personas. Prueba de ello, es que en cada Fiesta de Regla estamos 6 o 7 antiguos hermanos mayores. Eso es de lo que más orgulloso me siento, que todos los que hemos estado al frente hemos inculcado a los que hay que la institución está por encima de las personas.

-Llegas a ser presidente de la Agrupación de Cofradías en una época en la que se produce un cambio importante, cómo recuerdas esa etapa.
Era la época de los cambios. Si me apuras, dentro de los grupos de jóvenes había uno más conservador y otro más progresista. La sociedad estaba cambiando. Me reunía con un grupo de teólogos entre los que estaba Jesús Peláez, Luis Briones y había una inquietud. Pero yo ni esperaba ni quería llegar a la Agrupación, aunque estaba en la junta de gobierno de Salinas, porque acaba de empezar un segundo mandato en la cofradía. Y, ya se puede contar, me dijo Castillejo “tú tienes que ser el futuro presidente de la Agrupación de Cofradías”. Yo me quedé perplejo, pero me insistió en que se necesitaba un cambio y yo era la persona adecuada por la labor que estaba desarrollando como hermano mayor. Me lo estuve pensando y lo expuse en la hermandad, me apoyan y ya tomo la decisión. Me rodee de un grupo heterogéneo. Y empezamos a sentar las bases de una Semana Santa que la gente joven demandaba. El recuerdo que tengo es agradable. Hice lo que pude, pero bien para poner los cimientos.

-(Por Francisco Román). A partir de tu llegada a la Agrupación percibo que se produce un cambio en la designación de los pregoneros que empiezan a ser más cofrades que eruditos o, simplemente, afectos al régimen.
Es cierto. La idea era esa y ya se buscaba ese perfil de pregonero, pero el primer pregonero que hay en la evolución hacia lo cofrade es fray Ricardo, si bien conmigo lo fue Pablo García Baena que ya era una institución en la Semana Santa de Córdoba. Se produce una ruptura con lo que se buscaba anteriormente.

-Has sido pregonero de la Semana Santa y la Tertulia Juan de Mesa entrega cada año las pastas del Pregón ¿Cómo lo recuerdas y en qué momento surge la idea?
Pregonar la Semana Santa de Córdoba fue un honor y un orgullo.
Y la idea de entregar las pastas al pregonero… en la tertulia “El Cirio Apagao” entregaban unas pastas al pregonero (distintas a las nuestras) y, de ahí nace la idea. Entonces, cuando acabamos en la Agrupación –por seguir juntándonos el grupo de amigos- fundamos la tertulia.

-Cuando hablas con tu nieto de cofradías, qué consejos le das.
Ayer mismo le decía a su padre que quería que el abuelo lo llevara a Sevilla. Quiero llevarlo cuando tenga 12 o 13 años y que lo vea, pero quiero que se quede en Córdoba y sea una persona impulsora de su cofradía, él es de la Merced y de la mía.

-¿Si dentro de unos años te dijera que se quiere presentar a hermano mayor?
Te voy a contar el consejo que me dio mi tío. Cuando le dije que Pepe Flores me había ofrecido ir en la junta con él y que iba a aceptar, Me dijo que no le gustaba porque iba a perder lo bonito de las cofradías y me puso el ejemplo de cuando íbamos al teatro y que si viera lo que sucedía tras las bambalinas dejaría de gustarme la obra y eso sería lo que me iba a suceder.
Yo no le diría a mi nieto lo que me dijo mi tío porque si puede aportar algo a la semana Santa debe hacerlo.

-La decisión más difícil.
Siempre he intentado ser coherente y las decisiones que he tomado lo he hecho en conciencia y no las he visto ni fáciles ni difíciles, sólo he decido lo que creía en cada momento que tenía que hacer.

-El mejor recuerdo.
La mayor satisfacción que tengo es ver que la Semana Santa que hay ahora es la que me hubiera gustado encontrarme cuando llegué a la Agrupación porque ya hay unas bases.

-Un cofrade.
Francisco José Mellado y Fernando Sánchez López.

-Una marcha.
Saeta Cordobesa.

-Un lugar para ver cofradías.
Cuando pasaba la Expiración por San Zoilo me gustaba mucho. Hoy las cofradías que pasan por el entorno de la Catedral.

-Un sueño.
Me gustaría ver el 25 Aniversario de la Coronación de la Virgen del Rosario, porque también se cumplen 100 años de la reorganización de la hermandad, pasando por el entorno de la Catedral con la Banda de Música Maestro Tejera tocándole Saeta Cordobesa.




Texto. Blas Jesús Muñoz.
Fotos. Paco Román.
"

Galería de imágenes


Compartir:
Llamar ahora 957482796
Formulario
de contacto