Actualidad

De la Semana Santa cordobesa

14/04/2011

Juan Manuel Miñarro. El Santo Cristo de la Universidad (II Parte)

"-Entre las críticas que ha recibido la imagen, me ha interesado la de algún médico que ha comentado que es imposible que un hombre llegara vivo a la cruz con tanta pérdida de sangre como en ella se manifiesta.

Es que estas críticas se las hacen también a la Síndone. Algunos especialistas opinan que ese hombre no pudo llegar vivo a la cruz con tanta sangre derramada. Pero la Sábana Santa es un objeto arqueológico y no puede ser objeto de opinión sino de estudio científico.

Lo que sí es cierto que tampoco hay tanta sangre en el Cristo de Córdoba. Como se extendió con dispensador, se estuvo calculando la cantidad de microlitros que llevaba en cada caso y en total, no se llegó a gastar ni siquiera 250 cm3 del líquido con el que imitábamos la sangre. Lógicamente las heridas superficiales son muy numerosas, hay más de seiscientas heridas, lo que nos da casi un 60% de la superficie del cuerpo cubierta por esas marcas puntuales, que parecen la huella de los taxiles de las flagra romanas.

Así que estas cosas están completamente claras. También tengo naturalmente la opinión de los forenses que han trabajado en el Equipo. De modo que cualquiera, antes de opinar, debería contrastar los datos que se han manejado. Que se sepa que los datos han salido en cada caso de especialistas competentes en los diferentes ámbitos de la medicina forense, que yo no me los he inventado: los datos pertenecen a la medicina forense.

-Ya está próximo el día en que esta imagen, si Dios quiere y el tiempo no lo impide, va a salir con enorme dificultad por esa puerta de San Pedro de Alcántara y se encontrará en la plaza del Cardenal Salazar.

Ese es un momento por el que tengo ilusión especial y hasta ansiedad por que llegue. Yo creo que va a ser el aldabonazo definitivo: ver qué resultado tiene esa imagen cuando procesione y cuando se pueda ver por detrás, cuando se vea itinerando, cuando se pueda ver a la altura del paso por esas calles de la Judería cordobesa. Cuando verdaderamente el cofrade pueda hacer un tú a tú con la imagen. Creo que eso va a ser fundamentalmente importante, para la Hermandad y, por supuesto, para mí. Es un momento que espero con ansiedad.

-Finalmente ¿qué conclusiones puedes sacar de la experiencia del Cristo de la Universidad? Porque en él se advierten importantes novedades iconográficas, como la posición de los clavos, la caída del cuerpo, etc.

Esa es la parte más interesante. Lo que pasa que cuando la imagen se policroma nos quedamos en la superficie. La imagen del Cristo de Córdoba habría que estudiarla desde dos vertientes: primero la vertiente escultórica. Aunque lo más evidente sea la sangre, invito a la gente a que intente despojar la forma de la policromía. Sigue siendo igual de crudo, porque vemos un cuerpo con el vientre inflamado, un cuerpo desplomado, rehundido en la cruz de una manera que no es lo normal representar, pero que tiene un naturalismo extraordinario, porque las pruebas que se han hecho con cuerpos en cruz responden de esa manera exactamente.

En segundo lugar está la parte de policromía, que para mí es menos importante, pero que también es interesante, porque en este caso hemos tenido que hacer un gran esfuerzo para desarrollar un procedimiento, se podría decir casi nuevo, para policromar de esta manera. Yo lo llamo “policromía en relieve”, que sería una nueva clasificación de las policromías y, desde el punto de vista técnico, tiene una tal cantidad de elementos constituyéndola, que se podría escribir un libro hablando solamente de la policromía que tiene el Cristo de Córdoba.

-Y además de todo este componente científico ha habido que conseguir una talla que resulte una obra de arte.

Claro, se ve un cuerpo que anatómicamente es naturalista. Tampoco tiene muchas concesiones a lo anatómico: no tiene muchos relieves musculares sino todo lo contrario. Algunos relieves musculares vienen marcados por la rigidez cadavérica, que comienza ya a instaurarse, pero al mismo tiempo hay una relajación también de las masas musculares principales, porque lo representamos aproximadamente una hora después de la muerte.

Es decir, que todo esto está muy medido y hace que podamos percibir una escultura que tiene belleza, porque el cuerpo humano es muy bello y la arquitectura del cuerpo humano es muy bella en todos los conceptos. Este Cristo es naturalista. De otro modo no cumpliría probablemente con los objetivos del arte que para nosotros siguen siendo los fundamentales. Esto es una interpretación artística, escultórica, hecha de los estudios de la Sábana sobre un crucificado. Pero no sobre un crucificado cualquiera: sobre Cristo, sobre Jesús de Nazaret. Esto es lo importante. Porque cuando se estudia la Sábana Santa a nivel científico se estudia al Hombre de la Síndone. Aquí hemos querido que el Hombre de la Síndone sea también el Hombre Dios.




Publicado en ""Córdoba Cofrade"", núm. 130"

Galería de imágenes


Compartir:
Llamar ahora 957482796
Formulario
de contacto